September 12, 2016

El Gran Poder De La Fe

Cuando nosotros vamos a emprender algo en nuestra vida en mi opinión lo más importante que tenemos que tener es fe, si vamos a empezar un tratamiento debemos tener fe en nuestro médico y en que todos los medicamentos que vamos a recibir nos van a llevar a recuperar nuestra salud física, si mandamos una hoja de vida para conseguir un trabajo tenemos que tener fe en que vamos a lograr ese anhelado trabajo, si emprendemos un negocio tenemos que tener fe de que todo va a salir como lo queremos, si vamos a cambiar de manera de vivir tenemos que tener fe de que el camino que vamos a seguir es el correcto.

Hoy quiero compartir con ustedes este hermoso video que  nos habla y nos muestra lo débil y circunstancial que es nuestra fe´.

Nuestra fe es tan débil que si todo anda bien, como dice el video, no nos acordamos para nada de nuestra FUENTE, creemos que podemos dominar y mandar en el mundo, pero en el momento que nos sucede algo como enfermedades, carencias económicas, problemas de droga o alcohol con nuestros hijos, volvemos a implorar al DIOS que nos saque de esta situación que nos incomodad, que nos perturba, que nos molesta, que no nos deja vivir cómodamente.

Yo soy una fiel convencida de que somos energía pura, que esa energía es creada, manejada, gobernada por un maravilloso SER SUPERIOR, (Dios, Yave, Jehová,  Buda, Divinidad, Espíritu, Universo) con el nombre que cada uno le quiera dar, que está por encima de todo y que nos provee y conoce todas nuestras necesidades. Por eso cuando el trueno del que hablo en mi biografía marco en dos mi vida; luchar hasta curarme o morirme de miedo ante un diagnóstico, el que me tendió la mano, el que me mostro el camino que debía coger fue DIOS (para mi).

Por eso mi primera tarea para empezar mi despertar y encontrar de nuevo mi salud fue empezar a ser más firme mi fe, independientemente de lo que me pudiera suceder, creer que EL me estaba dando una segunda maravillosa oportunidad y que yo tenía que aprovecharla al máximo, comprender que EL no me estaba castigando, por el contrario me estaba mostrando que mi manera de vivir en ese momento no era la que habíamos planeado, que yo estaba cambiando mi ruta y que a pesar de todas las señales que me daba y que yo no las quería ver,  tenía EL  cómo MI PADRE, mostrarme que debía corregir mi camino.

El DIOS que yo conozco no es castigador, tampoco es un duro juez, ni mucho menos alguien que espera que se cometa una falta para censurar, criticar, amonestar. Para él es amor total, es amor incondicional, es amor verdadero, es amor profundo que solo quiere que cada uno de sus hijos sea inmensamente feliz y que cada día nos provee de todo lo que necesitamos para lograrlo.

Desafortunadamente nosotros vivimos dormidos, solo vivimos para HACER y no para SER. Solo perseguimos lo que permanentemente nos engrandece  el ego, nos llene de ganancias materiales, nos llene de glorias externas que de la noche a la mañana pueden esfumarse y llega entonces el vacío, los desajustes emocionales y por ende los suicidios, la droga y todo lo que nos permita olvidarnos  de nuestra frustración.

Con una fe profunda entenderíamos que todos tenemos una misión grande en nuestras vidas y un gran compromiso con nosotros mismos SER FELICES, y que ÉL  nos da todas las condiciones que necesitamos para lograrlo.

Con una gran fe entenderíamos que todos somos uno, que debemos aprender a reconocer lo grande y maravilloso que tenemos todos los seres humanos y conectarnos con esa grandeza para seguir construyendo un mundo de total paz y amor, pero a cambio de eso nos damos el poder de juzgar, de criticar, de destruir con nuestros comentarios, de no perdonar, de llenarnos de resentimiento y odio.

Con fe, se alcanzas sueños, se rompen marcar, se logran grandes acontecimientos,  la fe nos da poder, nos da fuerza, nos da valor para seguir, nos da esperanza, nos da ilusión, nos llena de confianza. La fe derrota las inseguridades, derrota el miedo a fracasar; con auténtica y verdadera fe emprenderemos nuestro camino seguros de que todo lo que nos hemos propuesto si es para el bien y la felicidad de cada uno de nosotros lo conseguiremos.

Hoy con profundo respeto por las creencias religiosas y los seguimientos que cada uno tiene de sus creencias  quiero invitarlos a que despertemos nuestra fe, en algo, no importa quién o qué, lo importante y primordial  es creer verdaderamente el algo o en alguien. (Quisiera saber cuántos de los que vamos a leer esta reflexión somos “ATEOS TERRESTRES”. Mientras estamos en tierra no creemos en nadie, pero cuando nos  montamos  en un avión y pasamos por una turbulencia………….)

Con fe, descubrimos que la vida es más de lo que todos creemos.

QUE TAN GRANDE ES TU FE ?

Me encantaría interactuar contigo.

Con infinito amor,

Beatriz Elena

Inspiración para todos los
días en Facebook.

Beatriz Elena Navia M. - 2019
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